XXX Marcha a Rota

Manifestación contra la base militar aeronaval de EEUU/España en Rota (Cádiz).
Domingo 31 de mayo de 2015.

Con los lemas: "Trabajo y Dignidad, SÍ" "Negocio de la Guerra, NO".

- Día: Domingo, 31 de mayo de 2015.
- Hora: 12:00 h.
- Lugar de salida: 12:00 h. del Parque Calderón. Puerto de Santa María (Cádiz).
- Organiza: Plataforma Andaluza contra las Bases.

Manifiesto de la XXX Marcha a Rota y discurso de Juan José Téllez.

SÍ AL EMPLEO Y A LA DIGNIDAD DEL PUEBLO, NO A LAS GUERRAS Y A LA VIOLENCIA DE LAS BASES DE ROTA, MORÓN Y GIBRALTAR.

Desgraciadamente, los motivos para venir a la Marcha a Rota han crecido exponencialmente en estos últimos años. La guerra y la violencia desatada por los poderosos (por ejemplo en el caso del apoyo USA a la dictadura militar en Egipto), sus multimillonarios gastos militares y su inmensa irresponsabilidad a la hora de gestionar sus armas de destrucción masiva (ahora prohibiendo a Irán que se una a su club atómico), su frialdad inhumana al permitir masacres como las que tienen lugar en tantos países del mundo (Palestina entre ellos), todo esto y más sigue su ignominioso curso desde instalaciones reforzadas, ampliadas y recrudecidas como son la base aeronaval de Rota, la base aérea de Morón de la Frontera y la base nuclear naval de Gibraltar.

Seguir leyendo...

MANIFIESTO DE LA XXX MARCHA A ROTA

SÍ AL EMPLEO Y A LA DIGNIDAD DEL PUEBLO, NO A LAS GUERRAS Y A LA VIOLENCIA DE LAS BASES DE ROTA, MORÓN Y GIBRALTAR.

Desgraciadamente, los motivos para venir a la Marcha a Rota han crecido exponencialmente en estos últimos años. La guerra y la violencia desatada por los poderosos (por ejemplo en el caso del apoyo USA a la dictadura militar en Egipto), sus multimillonarios gastos militares y su inmensa irresponsabilidad a la hora de gestionar sus armas de destrucción masiva (ahora prohibiendo a Irán que se una a su club atómico), su frialdad inhumana al permitir masacres como las que tienen lugar en tantos países del mundo (Palestina entre ellos), todo esto y más sigue su ignominioso curso desde instalaciones reforzadas, ampliadas y recrudecidas como son la base aeronaval de Rota, la base aérea de Morón de la Frontera y la base nuclear naval de Gibraltar.

Las concesiones del gobierno de la derecha española al belicismo norteamericano son no ya escandalosas, sino un acontecimiento histórico de indignidad política y humana cuyo hondo calado quizás se nos escapa, de tan negativo, en estos convulsos momentos. Con un ridículo y peligroso yihadismo hasta en la sopa pretenden nuestros temibles gobernantes ocultar sus incontables truculencias y convencernos de que solo la estrategia de sus “humanitarios” ejércitos puede controlar este mundo que ellos mantienen desangrado y a la deriva.

En estos recientes años en que la llamada “crisis” y el “austericidio” han producido un gran drama social en toda Europa, y no digamos en los países africanos de la ribera mediterránea, la guerra y la violencia capitaneada por quienes dirigen la OTAN parecen ser las únicas leyes que rigen en el ámbito de las relaciones internacionales.

Nuestros ojos no dan abasto al constatar un pasmoso aumento de marines en la base aérea de Morón cuando, al día siguiente, ya pueden, también, ver la llegada de un buque de misiles más al puerto de Rota. Nuestro corazón no ha dejado de temblar al comprobar una vez más el humillante comportamiento militarista del PSOE de Andalucía, permitiendo las bases y fomentando la industria militar en Sevilla, Cádiz, Málaga, etc., cuando casi justo al día siguiente, de nuevo, nuestro corazón se sobrecoge al constatar cómo el Partido Popular compra un puesto entre los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU a cambio de una nueva versión del convenio bilateral con la que no tardará mucho en sorprendernos para lo peor. Personajes funestos, oscuros e implicados en el comercio internacional de armas, como es el caso del Ministro de Defensa señor Pedro Morenés, no dejan de sorprendernos diariamente con sus escabrosos movimientos de tropas en Malí, en Líbano, en Irak… La apuesta del PSOE y del PP por el militarismo no tiene freno.

Al venenoso compás de la peor globalización económica que cabía esperar; sufriendo el ritmo de la falta de empleo generalizada en toda Europa; aturdidos por la música en nuestros oídos de los cartuchos de dinamita que han caído sobre los recursos públicos (salud, educación, vivienda…) y las potencialidades sociales; con el vertiginoso soniquete de la más descarada represión política sobre nuestras espaldas; con toda esta música de la desesperanza jaleando los telediarios y vaciando nuestros bolsillos, el Partido Popular ha dado muchos pasos, con un gran descaro, en dirección al belicismo como única propuesta para desenvolverse en el ámbito de las relaciones internacionales, ha destruido casi todo signo de solidaridad y de cooperación internacional, y ha entregado sin más la soberanía nacional del estado español al Pentágono.

El sustancial reforzamiento militar de las bases de Rota, Morón y Gibraltar es el resultado más tangible de todo este proceso de galopante derechización y de destrucción de los derechos humanos al que asistimos. Pero, en términos generales, es un proceso multifacético, intenso, globalizado y creciente -de gravísimas repercusiones medioambientales, sociales y económicas- al que debemos resistirnos con toda nuestra energía, es decir, con la energía de la Paz y de la Solidaridad Internacional. Porque lo que nosotros venimos a reivindicar a estas Marchas contra las Bases no es solamente su inmediato desmantelamiento y su sustitución por otras actividades económicas constructivas y útiles para la población, sino también, y sobre todo, la puesta en marcha de políticas internacionales no basadas en la fuerza militar, en la extorsión, en el robo de los recursos de los países del sur, en la criminalización de las resistencias pacíficas, activas, desobedientes y noviolentas que está teniendo lugar en todas partes,etc. Es la guerra organizada desde arriba y la sórdida violencia desatada hacia los de abajo como únicas forma viables, según los poderosos, de las relaciones internacionales, lo que nosotros, en esta Marcha a Rota, exigimos que cambie. Y sí podemos provocar este cambio si denunciamos en voz bien alta que el resultado del militarismo es la muerte para la esperanza, para la dignidad de los pueblos, para los derechos humanos, para la interculturalidad. Es posible cambiar las cosas si, todos juntos, todas juntas, seguimos desarrollando alternativas a nuevos engendros del neoliberalismo como el Tratado Trasatlántico de Libre Comercio, con todos los desórdenes contra la sociedad y contra el medio ambiente que ese instrumento del capitalismo significaría si lo dejamos prosperar.

Además de todo esto, en el ámbito local sabemos (aunque la Junta de Andalucía no deje de mentir al respecto) que las bases de Rota, Morón y Gibraltar ya no dan empleo ni significan ninguna ayuda económica para Andalucía ni para los países del norte de África. Los numerosos y continuados despidos, la imposibilidad de que por ejemplo el Ayuntamiento de Rota cobre el IBI a la Base, el peligro que estas instalaciones significa para la sociedad civil, su freno (por diversas servidumbres militares) al desarrollo económico de la zona, etc., dejan muy claro la clase de peligrosa rémora en que estas mortíferas instalaciones se han convertido.

Y por todo eso volvemos a denunciar desde aquí, un año más, que el escudo antimisiles es un arma ofensiva que aumenta el peligro de guerras; que desde las bases de Rota, Morón y Gibraltar, se están ejecutando peligrosos movimientos militares contra Rusia en el contencioso de Ucrania; que desde estas bases se está operando en conflictos como el sirio, el libio y el palestino. Y porque creemos en la Paz, en el Desarme y en la Solidaridad Internacional, denunciamos también la preparación, tomando como uno de los centros operativos estas tres bases en suelo andaluz, del gran Ejercicio internacional de la OTAN Trident Juncture 2015 en octubre y noviembre próximos.

Y por eso, en definitiva, hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía y a todas las organizaciones sociales y políticas a oponerse al militarismo galopante que estas bases representan, el cual es un exponente más de la violencia de los poderosos contra el pueblo y su voluntad de transformación social. De ahí que mantengamos este año el lema, cargado de significado y de apuesta por resistir y de alternativas viables, que es:

OTAN NO, BASES FUERA. TRABAJO Y DIGNIDAD, SÍ. NEGOCIO DE LA GUERRA, NO

TEXTO DE JUAN JOSÉ TÉLLEZ (31/05/2015)

DISCURSO ROTA 2015

¿Quién nos defiende de nuestros defensores? Desde hace medio siglo, la Base de Rota supone una de las piezas fundamentales de la Defensa del sistema occidental, pero nos ha convertido al mismo tiempo en una clara diana para todos sus enemigos.

¿Dónde estaban sus ejércitos cuando el poder de la dictadura nos impedía ser libres, dónde cuando el poder de la democracia tampoco gusta que seamos libres del todo?

¿Enviaron a sus bombarderos para acabar con el paro, con la tierra para quien no la trabaja, con los paraísos fiscales que trafican con la vida y con la muerte, con la corrupción, esa bomba de relojería que termina acribillando a la esperanza?

¿Desembarcaron sus lanchas en las playas para salvar a los fugitivos de los tiranos a los que dicen combatir, a los extenuados supervivientes del mar, que es el morir, o del hambre, que sigue siendo crónica al otro lado del Estrecho?

Mientras el Estado recortaba presupuestos para los sin techo y para los sin nada, para los sin un euro ni a fin de semana ni a fin de mes, ni a fin de vida, ni a fin de estudios, contratamos el escudo anti misiles como una nueva franquicia de la muerte. Sin embargo, ¿qué peores misiles hay que los que dinamitan a diario el estado del bienestar, los que aniquilan la salud y la educación pública, el derecho a la vivienda que es justamente lo contrario que el deber de morirse?

Dinero, dicen. La muerte tiene un precio. Por un puñado de dólares, permitimos que los buenos, los feos y los malos que gobiernan al mundo nos conviertan en el eterno blanco de un polvorín que más temprano que tarde estallará. Migajas más bien, en forma de bares, viviendas alquiladas y licencias de taxis. ¿Qué es lo que compran con todo ello sino nuestro miedo? Astilleros vacíos y naves de Airbus temerosas de que un trágico accidente cierre sus puertas.

Cincuenta años atrás, Rafael Alberti le preguntaba a Rota Oriental Spain donde están sus huertos, su melón, su calabaza. Hoy sólo preguntamos si van a necesitar contratar a alguien para la plancha. Nuestro salario colectivo: ellos barren supuestos enemigos que antes fueron aliados o lo serán en el futuro, y los nuestros limpian su salita de estar, el porche de la barbacoa, su eterno aire de últimos héroes americanos.

El pasado viernes, el Consejo de Ministros decidió convertir a la base de Morón, también ubicada en el territorio rebelde de Andalucía, en una plataforma para que Estados Unidos intervenga en el norte de Africa. Tres mil marines llegarán para ayudarnos a salvar la democracia occidental por la que tanto teme Esperanza Aguirre. ¿Quién nos salvará de nuestros salvadores?, preguntan a cuerda pelá todas las guitarras de Morón.

Allí ya no se escucha la guitarra de Diego el del Gastor, pero la banda sonora más frecuente que ha sonado en la campiña sevillana desde hace medio siglo fue la del zumbido infatigable de los Phantoms y otros aviones de la U.S. Air Force. La guerra ha militarizado las montañas de cal sin pedirnos la venia. Ahora, so pretexto de combatir a Al Qaeda del Magreb Islámico o a los fanáticos machistas que secuestran niñas a mansalva en Mali, para convertirlas en prostitutas o en suicidas, quieren incrementar el número de operaciones sobre esa base supuestamente española pero a cuyos trabajadores no se les reconoce siquiera el derecho a un convenio y a que su comité negocie la remota posibilidad de que la dignidad de los currantes sea compatible con la gloria a machamartillo de las barras y estrellas.

Y es que el Séptimo de Caballería nos trata a los españoles como a ojeadores navajos, en su guerra actual contra los apaches del extinto Bin Laden: tenemos el escudo anti-misiles en Rota y ahora volveremos a rodar en Morón el remake de Top-gun, pero a la VI Flota la siguen reparando en Nápoles y a nuestros astilleros no llegan siquiera un par de cajas de winchesters, de agua de fuego o de cuentas de vidrio.

Morón de los gitanos –como canta La Canalla— tampoco es ya un verso libre de Julio Velez, pero los intereses de Estado llevaron su nombre a la hoja de ruta de todas las guerras contemporáneas. ¿A cambio de qué? A que los trenes de aterrizaje silencien el vuelo libre de las soleares. Y que, en lugar de sentirnos más seguros con semejante vecindario, llevemos cincuenta años teniendo la sensación de que somos el hijo de Guillermo Tell con una eterna manzana en la cabeza.

Mientras juegan a los tronos, como antes hicieron en Libia o en Irak, en Morón despiden trabajadores civiles y escriben de nuevo el nombre de esta tierra en el mapamundi de la guerra, en el croquis de la desolación, en los oscuros diccionarios de la geoestrategia.

Hace justo un año, la propaganda oficial alertaba de que Rota y Morón iban a ser las bases utilizadas por Estados Unidos para intentar contener a un enemigo poderoso, el Ebola, ese rayo que no cesa con nombre de río, que anegaba con miles de muertos Sierra Leona, Libera, Guinea Conakri, pero también Nigeria y Senegal. Lo peor del caso no es que no sirviera de nada sino que nuestras autoridades se enteraran por la prensa.

El sur es una santabárbara que puede explotarnos en las narices, pero pretenden convencernos de que es Disneylandia, un mundo guay donde las vueltas ciclistas zarpan del portaviones Príncipe de Asturias, por ejemplo, o vistosos bombarderos cruzan el cielo pacífico de Fermín Salvochea en una parada militar que pretende convertir en carísimo espectáculo la chaqueta metálica de los misiles aire-aire. Los partes militares no suelen hablar de muertos sino de bajas, omiten las víctimas civiles y centran su atención en los daños colaterales. Los partes civiles son patrióticos: sólo nos cuentan que son peligrosos los submarinos nucleares que recalan en Gibraltar pero no los que recalan en la Bahía de Cádiz.

Nadie nos dice que la guerra es cara porque prefieren convencernos de que debemos invertir en seguridad, como si fuera seguro convivir a diario con los embarcaderos de la sangre ajena, con la artillería que precede a los yuppies dispuestos a saquear desde sus limusinas los países asolados antes por los hammers.

Pretenden convencernos de que son buenas noticias la llegada de los acorazados y de que no es bueno abrir los brazos a los fugitivos del norte de Africa. Que tenemos que comprarles su guerra de las galaxias y debemos bombardear los barcos con que las mafias trasiegan con los desheredados del Magreb, para que ni siquiera puedan caer en el fuego porque no sepan cómo escapar de las brasas de Oriente Próximo, ese que se reparten Washington y Moscú, Teherán y Tel Aviv, Estambul o Damasco.

Nadie nos dice cuánto nos cuesta que el Tío Sam venga a salvarnos, ni porqué los únicos presupuestos que se incrementan son los de Defensa a pesar de que nuestro ejército lleve dos siglos perdiendo todas las batallas salvo cuando se trata de librarlas contra los propios españoles.

Más de 30.000 millones de euros supone la deuda militar de España, un país al que le están desarmando su mejor ejército, el de salud pública, el de la educación, el del empleo. Especialmente en provincias como la de Cádiz, donde reina la Base de Rota, pero en donde recontamos más de200.000 desempleados, un 40% de tasa de paro, 70.000 familias con todos sus miembros están sin trabajo alguno y 100.000 personas que no reciben prestación alguna. ¿Por qué no llegan los zapadores a abrir trincheras en el crédito de las entidades financieras? ¿Por qué la artillería no blinda este frente sur frente a los especuladores y los prestamistas, los mangantes y la quinta columna del capitalismo salvaje que da por bueno que se utilice el dinero público para salvar a los bancos pero que es imposible evitar el desahucio de los niños?

Llevamos años denunciando como Andalucía vive rodeada de guerras que no le conciernen, en un triángulo mortífero que lleva de Morón hasta Rota y de Rota a Gibraltar. No nos resignamos a que todo ello sea inevitable ni a creer que no existe peligro alguno y darnos simplemente un chapuzón en Costa Ballena mientras los cazas zarpan para zambullirnos en la sangre ajena. Quizás seamos un puñado se susurros en un mundo de gritos pero al menos nos sigue quedando la palabra y con tu boca y la mía, poco a poco, iremos construyendo el único himno posible, el del alarido, el de la rebeldía, el que nos ponga definitivamente en pie de paz contra los cuatro jinetes del apocalipsis.

Juan José Téllez

======================

 http://www.eldiario.es/andalucia/XXX-Marcha-Rota-recorriendo-kilometros_0_393710871.html
 http://www.20minutos.es/noticia/2476996/0/xxx-marcha-rota-se-celebra-este-domingo-bajo-lema-trabajo-dignidad-si-negocio-guerra-no/
 http://www.diariobahiadecadiz.com/noticias/rota/convocada-para-este-domingo-la-xxx-marcha-rota-nuevo-llamamiento-oponerse-al-militarismo-galopante-que-estas-bases-representan/
 http://www.europapress.es/andalucia/cadiz-00351/noticia-xxx-marcha-rota-celebra-400-asistentes-recorriendo-seis-kilometros-base-militar-20150531153757.html
 http://www.20minutos.es/noticia/2476996/0/xxx-marcha-rota-se-celebra-este-domingo-bajo-lema-trabajo-dignidad-si-negocio-guerra-no/
 http://www.elmundo.es/andalucia/2015/05/31/556b31fe22601dfc518b4576.html
 http://www.diariodecadiz.es/article/provincia/2041971/hoy/se/celebra/la/edicion/la/marcha/rota.html

Siguiente »

Encuentro de verano de AA.MOC

« Anterior

Comunicado de denuncia al ataque del Ejército español a Greenpeace